Argentina necesita ayuda y Donald Trump es la respuesta

Argentina necesita ayuda y Donald Trump es la respuesta


Los principales puntos en disputa son la situación en Bolivia, la de Venezuela y, como siempre, Cuba. Fernández ayudó a Morales a obtener asilo en México tras su renuncia. Morales tuvo una bienvenida de héroe en ese país e hizo un sinnúmero de declaraciones sobre el conflicto en Bolivia. De acuerdo con el gobierno interino de Bolivia, Morales ordenó manifestaciones y cierres de autopistas bolivianas, además de crear una escasez de combustible y alimentos. El día posterior a la visita decembrina a Ciudad de México del fiscal general estadounidense, William Barr —tal vez una coincidencia, tal vez no—, Morales partió hacia La Habana y, días más tarde, llegó a Argentina, donde ha obtenido un asilo permanente. Desde Buenos Aires, sigue involucrado en actividades políticas e incluso ha inaugurado obras públicas por teléfono y ha sostenido reuniones con los delegados de su partido y los posibles candidatos para las próximas elecciones.

Argentina necesita un rescate de sus deudas abrumadoras. Trump no puede asegurar un rescate con facilidad, pero puede bloquearlo. Fernández, a diferencia del típico peronista, parece ser un político razonable, bien informado y honesto. Su compañera de fórmula, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y una amplia coalición de izquierda, La Cámpora, dirigida en parte por el hijo de ella, prefieren la confrontación con Estados Unidos, pero quizás el presidente no.

Fernández haría bien en dejar atrás a Bolivia. Las fuerzas militares ayudaron a sacar a Morales de la presidencia, pero no asumieron el poder. La represión y las violaciones a los derechos humanos iniciales del nuevo gobierno han disminuido, se han programado elecciones presidenciales para principios de mayo y el partido de Morales, Movimiento al Socialismo, ha recibido la autorización para presentar un candidato. Al expresidente boliviano se le debe permitir quedarse en Argentina, pero sin usar ese país como un escenario para preparar su regreso al poder.

El nuevo presidente argentino parece estarse moviendo parcialmente hacia la prudencia y la moderación. Después del intento descarado que realizó Maduro el 5 de enero para impedir la reelección del líder de la oposición Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional, el gobierno de Argentina emitió un mensaje muy importante en el que condenó la acción de Maduro. “Impedir por la fuerza el funcionamiento de la Asamblea Legislativa es condenarse al aislamiento internacional”, escribió en Twitter el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá. “Rechazamos esta acción e instamos al ejecutivo venezolano a aceptar que el camino es exactamente el opuesto. La Asamblea debe elegir su presidente con total legitimidad”.

A diferencia de México, Argentina no ha abandonado el Grupo de Lima, creado en 2017 para buscar una solución democrática a la pesadilla venezolana sin Maduro. Sin embargo, ambos países se rehusaron a reconocer a Guaidó como el presidente reelecto de la Asamblea Nacional, lo que los situó del lado de Cuba y Nicaragua. Fernández está teniendo problemas con las cartas con las que le tocó jugar y con una situación internacional que de manera constante genera crisis y desafíos.



Source link

About The Author

Related posts

Leave a Reply